En el dinámico ecosistema actual de trabajo y emprendimiento, a menudo nos centramos en las métricas de rendimiento, la innovación tecnológica y los resultados financieros. Sin embargo, existe un factor determinante que suele operar desde las sombras: los riesgos psicosociales.
Según el reciente episodio del pódcast “El futuro del trabajo” de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), estos riesgos no solo son un problema de bienestar individual, sino un desafío crítico para la viabilidad de las empresas y las economías globales.
El costo de la "invisibilidad"
Los datos presentados por Dafne Papandrea y Lucía Risueño Navarro, especialistas de la OIT, son contundentes:
Mortalidad: Se estima que más de 840.000 muertes al año están relacionadas con riesgos psicosociales, principalmente por enfermedades cardiovasculares y trastornos mentales derivados del estrés crónico.
Impacto Económico: Estos riesgos representan una pérdida aproximada del 1,37% del PIB mundial.
Productividad: Solo la depresión y la ansiedad provocan la pérdida de 12.000 millones de días laborales anualmente a nivel global.
¿Qué son exactamente estos riesgos?
Los riesgos psicosociales surgen de una deficiente organización y gestión del trabajo. Se pueden identificar en tres niveles clave:
Contenido del puesto: Cargas de trabajo excesivas, falta de variedad o tareas con altas exigencias emocionales sin los recursos adecuados.
Organización y gestión: Falta de autonomía, roles poco claros o apoyo insuficiente por parte de los líderes.
Contexto organizacional: Inseguridad laboral, jornadas excesivas y la falta de políticas contra el acoso o la violencia.
El reto de la digitalización y el emprendimiento
Para el emprendedor y el profesional moderno, la digitalización es una espada de doble filo. Si bien ofrece flexibilidad, también ha impulsado la cultura de la "conexión permanente". La gestión mediante algoritmos y la vigilancia digital pueden aumentar la intensidad del trabajo, dificultando la desconexión necesaria para la recuperación mental.
Hoja de ruta para empresas y emprendedores
La prevención no es solo una obligación legal, sino una inversión estratégica. El informe de la OIT propone un proceso de tres pasos:
Identificación: Utilizar encuestas, datos de rotación y conversaciones abiertas para detectar riesgos que no son visibles a simple vista.
Evaluación: Analizar cómo estos factores afectan a los distintos grupos (considerando género, edad y tipo de contrato).
Acción en el origen: No basta con tratar los síntomas (como el estrés). Es necesario rediseñar los procesos: fomentar horarios previsibles, asegurar la claridad de roles y promover el derecho a la desconexión.
Conclusión
Un entorno de trabajo saludable no es un lujo, sino la base de cualquier proyecto sostenible. Como señalan las expertas de la OIT, estos riesgos son, en su gran mayoría, evitables. La clave reside en una acción coordinada entre líderes, equipos y marcos normativos que prioricen el capital humano como el activo más valioso.
Fuente:
Organización Internacional del Trabajo (OIT). (2026, 27 de abril). Riesgos psicosociales en el trabajo: la amenaza invisible para la salud de los trabajadores [Episodio 46]. En Pódcast "El futuro del trabajo".
